A un año de la tragedia del Jet Set, el dolor sigue intacto para la familia de Nelsy Cruz

A 1 año de la tragedia del Jet Set, donde más de 200 personas perdieron la vida tras el derrumbe del techo de la discoteca, el tiempo no ha logrado cerrar las heridas.
El recuerdo sigue vivo, intacto, latiendo con fuerza en las voces quebradas de Nelfa Torribio Cruz y Nelson Cruz, quienes aún intentan comprender lo incomprensible: la pérdida de Nelsy Cruz.
Su hija Nelfa revive el dolor como si hubiera ocurrido ayer durante una entrevista realizada para El Informe con Alicia Ortega.
Es difícil porque eso no tiene explicación… tú no te lo imaginas, y más con una persona tan joven. Es una sorpresa que te hace pensar, que te hace valorar mucho a las personas que tienes, el tiempo que tienes con ellas”, confiesa, con la voz cargada de emociones.
En medio del duelo, intenta encontrar sentido: “Quisiera tomarlo más como una enseñanza, no como algo malo. Yo sé que mi mamá estaría feliz de que todos entendiéramos… que esto, a pesar de ser algo tan duro, tiene que dejarnos algo”.
Hija y hermano revelan el momento de enterarse de la muerte
La tragedia no solo dejó vacío, también relatos que hoy la colocan como una heroína. Su hermano, el exbeisbolista Nelson Cruz, asegura que incluso en sus últimos momentos, Nelsy pensaba en los demás.
“Hoy la ven como una heroína… por todo lo que pudo hacer antes de morir. Tuvo la habilidad de llamar, y muchas personas que hoy están con vida es gracias a esa llamada”, relata. “En su último momento, siempre pensando en el prójimo, en cómo ayudar al otro”.
La madrugada de aquel día quedó grabada en su memoria como una pesadilla que nunca termina. Recién llegado desde Minnesota, el cansancio lo venció. Pero cerca de la 1:00 de la madrugada, un golpe en la puerta lo despertó.
“Era el chofer diciéndome: ‘Nelsy te está llamando’. Yo pensé que había pasado algo con mi papá”, recuerda.
Desde ese instante comenzó una carrera desesperada contra el tiempo. Salió de inmediato, con la esperanza de poder salvarla. “Yo pensaba que iba a llegar, que le iba a poner la mano y se iba a salvar”.
A las 3:00 de la madrugada, los médicos le dieron una chispa de esperanza: había sufrido un paro, pero lograron reanimarla. Estaba estable, aunque necesitaba una cirugía urgente. Sin embargo, dos horas después, el silencio en los pasillos del hospital lo dijo todo.
“Algo me decía que algo malo había pasado… no pude ni entrar a la sala. Ahí fue que me dieron la noticia”.
Para la familia, aceptar la realidad fue devastador. “Todo lo que pensaba que era un sueño, era una realidad… y afrontarla era muy duro”, expresa.
El golpe fue aún más fuerte al ver el sufrimiento de su madre.
Pero para Nelfa Torribio Cruz jamás imaginó que su madre estaba en esa fiesta.
“Yo estaba durmiendo… me llama su asistente para autorizar una operación. Me dijeron que era algo leve, unos cristalitos, que había que operar. Yo dije: está bien, ella va a estar bien”.
Horas después, la incertidumbre comenzó a crecer. A las 7:00 de la mañana, una llamada cambió todo.
“Me preguntan: ‘¿Cómo está tu mamá?’… yo dije: la están operando, pero está bien”.
Minutos más tarde, otra llamada rompió su realidad. “Me dicen: ‘¿Cómo así que la mamá de Nelfa está muerta?’… yo decía que no, que era mentira, que se habían equivocado”.
Desesperada, llamó a todos. Nadie respondía. Hasta que logró comunicarse con su tío.
“Le pregunté: ‘¿Y mami?’… y él se quedó callado… y me dijo: ‘Ay, amor, lo siento mucho’”.
El mundo se le vino abajo.
“Mi mami… mi mami… lo único que pensaba era: ¿qué voy a hacer yo? No tengo a nadie. No tengo papá, no tengo hermanos. Mi mamá era todo para mí… yo vivía por ella”.
La fe los sostiene
La fe, sin embargo, ha sido su sostén en medio de la tormenta.
“Como creyentes, entendemos que ella tuvo una oportunidad que muchos no tuvieron… otros fallecieron de inmediato. Eso nos consuela, saber que en algún momento estaremos con ella de nuevo”.
Su hija también se aferra a ese consuelo. Agradece, incluso en medio del dolor, haber podido despedirse. “Hay familias que no tuvieron esa oportunidad… y nosotros sí”.



